La serie Yakuza lleva asentada firmemente en el ritmo de una entrega al año desde su primer lanzamiento en 2005, aunque desde 2016 ha empezado a intercalar remakes entre las entregas numeradas, spin-offs y colaboraciones. Si bien las dos primeras entregas principales eran de PlayStation 2 y se podía entender el esfuerzo por actualizar los juegos en el plano técnico, en algún momento la saga iba a tener que enfrentarse a un problema: los veinte años que han pasado desde el lanzamiento de PlayStation 3 no se notan tanto como los veintiséis de PlayStation 2. El primer remake de un título exclusivo de esta generación, Like a Dragon Ishin!, tenía justificación en su ausencia total de lanzamiento en occidente, pero a partir de aquí es más complicado explicar la necesidad de un remake completo; el juego que nos ocupa no tiene éxito en esta tarea. Leer más Eurogamer.es Latest Articles Feed




